Las flores se usan por sus propiedades antiflogística, antiséptica, antiespasmódica, astringente, diaforética, antibacteriana, cicatrizante, antiinflamatoria, emenagoga e inmunomoduladora. Se emplean en caso de acné, contusiones, golpes, torceduras, eczemas, quemaduras, picaduras de insectos, irritaciones cutáneas, amenorrea, dismenorrea y vulvovaginitis.
Modo de uso:
Infusión con dos cucharillas de planta por taza de agua.
Dejar reposar aprox. 5 min. Infusión en compresa o emplasto para uso tópico.