La arcilla verde de Cattier, seleccionada y envasada con el máximo cuidado, es de una calidad incomparable. Se extrae en el Alto–Loira, Francia.
Se emplea para hacer mascarillas faciales y cataplasmas, por sus efectos beneficiosos sobre la piel y el cuerpo.
Absorbente, purificante y regeneradora, es especialmente adecuada para el cuidado de las pieles grasas.
Absorbe y regula el exceso de sebo, elimina toxinas e impurezas, revitaliza la piel y estimula la renovación celular. Además, tiene propiedades suavizantes.
Muy rica en micronutrientes, aporta a la piel y al cuerpo minerales y oligoelementos.
Además, tiene un efecto remineralizante, y alivia las irritaciones de la piel.
Mascarillas faciales: Aplicar una capa gruesa sobre la cara y el cuello evitando el contorno de ojos y labios. Dejar actuar durante 10 minutos aproximadamente, sin permitir que la mascarilla seque completamente sobre la piel. Aclarar con agua tibia y secar la piel con una toalla de algodón. Para completar el tratamiento aplicar una crema hidratante.
Cataplasmas: Con una espátula no metálica, extender una capa de arcilla de 2 a 3 centímetros de espesor sobre un tejido natural. Aplicar la cataplasma directamente sobre la piel y fijarla con un vendaje suave. Si la piel está irritada, poner una gasa fina entre la piel y la arcilla. Cuando la cataplasma esté casi seca, retirarla y eliminar los restos de arcilla con agua tibia, después secar la piel con una toalla de algodón.