La mejor manera de limpiar la nariz y mantener los conductos nasales despejados es administrar regularmente una ducha nasal que en términos yóguicos se llama NETI o jala neti. Y para ello se utiliza una especie de tetera denominada LOTA.
La neti limpia la zona, expulsa el polvo, grasa y contaminantes, lava a fondo las sensibles terminaciones olfativas y con todo ello aumenta nuestra capacidad para extraer y asimilar el aire físico y energético.
Uso:
Se llena de agua tibia y se vierte un 1/3 de cucharadita de sal. La idea es aproximarse a la temperatura y salinidad de los conductos nasales para que no se produzca un intercambio osmótico de líquidos con las membranas nasales.
Se inclina el cuerpo hacia delante en el lavabo, se ladea la cabeza, se inserta la punta de la lota/tetera en el orificio superior de la nariz y se va vertiendo poco a poco. Se trata de que el líquido entre por el lado superior de la nariz y salga por el inferior. Se hace eso con la mitad del líquido de la lota y se cambia de lado.
Cuando se acaba el agua de la lota, nos tapamos alternativamente la nariz y soplamos con fuerza para expulsar suciedad.
Si los conductos están muy obstruidos, no circula el agua de un lado a otro y entonces hay que hacerlo por cada lado independientemente, tapando el agujero inferior y sin tragar el agua si pasa al paladar.
La prueba de que hemos hecho correctamente la limpieza nasal es que notemos como la sensibilidad olfativa aumenta enormemente.