Resina de un árbol que crece en el sur de Arabia y el este de África. Se usa para purificar y limpiar el ambiente. Los sacerdotes egipcios y hebreos la empleaban como medicina y oración a Dios.
Modo de uso:
Encender un carbón litúrgico. Colocarlo en un incensario adecuado, resistente al calor y con ceniza o arena para aislarlo de la base. Sobre el carbón poner poco a poco pequeñas cantidades de resina. Se puede quemar sola o mezclada con otras resinas, hierbas o aceites.
Dejar fuera del alcance de niños y mascotas. Usar con precaución.